
Por iniciativa de la Fundación "Canaru", un estudio sobre la Huella Ecológica (HE) de la ciudad de Santa Cruz ha revelado que 7 de cada 10 cruceños tienen un estilo de vida insostenible con el planeta.
La HE, en su primera versión, fue realizada de manera conjunta con el Gobierno Municipal y la Universidad Técnica Privada (Utepsa). "Es imperioso que los ciudadanos cambien sus hábitos y realicen un uso racional y eficiente de los recursos naturales, de la energía y una adecuada disposición de la basura y residuos", enfatizó Jorge Ruiz, director ejecutivo la mencionada Fundación.
Actividad coordinada. La Huella Ecológica, conceptualmente es un indicador del impacto ambiental generado por la demanda humana que se hace de los recursos existentes en los ecosistemas del planeta relacionándola con la capacidad ecológica de la Tierra de regenerar sus recursos.
Según el informe de Canaru, la HE de Santa Cruz, refleja especialmente en la disposición inicial de la basura, la clasificación de los residuos, el derroche del agua y el uso irracional de energía eléctrica, aspectos que ejercen una presión negativa a las capacidades de abastecimiento de la tierra para satisfacer estas necesidades de consumo.
Una encuesta por los barrios. Según la ficha técnica, los resultados salieron de una población mayor de 14 años, cuya muestra se originó en 385 encuestas realizadas entre febrero y marzo de este año, con un margen de error del 5%.
Interpretando los datos generales y tomando encuenta los parámetros de medición de la HE, se tiene: que valores menor a 200 (los que viven en armonía con el planeta) son del 8%.
Entre 201 a 400 (se necesita otro planeta extra para vivir) correspode a un 74%.Y los resultados superiores a 401(comportamientos bastante insostenibles) alcanza a un 18% de la población, que es la que consumen tres veces más de lo que la tierra puede dar.
Se recomienda reducir el consumo de productos y energía; reutilizar un objeto para darle una segunda vida útil y reciclar los residuos sólidos para que sirvan como materia prima de otros productos
Consumo de alimentos. El 59% de la población consume alimentos naturales y envasados. Pero el 37% tiene preferencia por los productos envasados y un mínimo del 4% de personas vive de raciones absolutamente naturales.
"Lo ideal es consumir alimentos naturales y no envasados, ya que estos últimos necesitan de una industrialización que genera un gasto de energía, papel, agua, y otros", argumenta el informe.
Sobras alimenticias. Ante la pregunta de ¿qué hace con los restos de comida?, los resultados reflejan que el 46% de la población arroja directamente los restos de comida, mientras que el 50% lo utiliza para dar alimento a sus mascotas; mientras que sólo el 4% separa los restos, vale decir que los utiliza para alimentos de sus mascotas y para abono.
Residuos sólidos (basura). El 80% de las personas deposita su basura en una bolsa y arroja a un contenedor. "Nótese en esta pregunta que la idea de reciclar no existe en la sociedad cruceña ya que el 80% no tiene este hábito, teniendo como resultado el mezclar residuos orgánicos, papel, pilas, latas, plásticos", complementa el informe.
Un 20% dice que hace selección de los residuos sólidos, cuando existen posibilidad de separar, reutililzar algunos de estos residuos. Definitivamente éste es un hábito que hay que trabajar mucho en la sociedad cruceña.
Transporte que utiliza. El cuadro muestra que la mayoría de las personas utiliza transporte público, que tiene un menor impacto que utilizar auto particular; aunque idealmente es mejor utilizar bicicleta o caminar. En este punto se espera también que los vehículos de transporte público estén regulados y controlados con ls revisiones ambientales correspondientesrrespondientes.
Estufa y aire. El uso del aire acondicionado no es un elemento influyente en el resultado general, pues se observa que el 69% no tiene aire en sus domicilios; aunque si se observa que el 27% utiliza el mismo prácticamente durante todo el día.
¿Cómo se lavan los diente?. El 61% muestra un derroche de agua durante el lavado de dientes, ya que durante esta limpieza tiene el grifo abierto, no teniendo el cuidado de cerrar el mismo o utilizar un vaso de agua, que es lo ideal. Esos datos no identifica otras variables como la condición social de los encuestados. Sin embargo revela una población de clase media para abajo que en el aseo de los dientes lo hace directamente de los grifos, sin utilizar un vaso de agua.
Aprovechamiento del agua. En estos hábitos sobre el aprovechamiento del agua se nota que no existen comportamientos sostenibles, lo que muestra una falta de cultura de cuidado del agua, dice la interpretación de Canaru.
Al margen de la boleta de la Huella Ecológica propiamente dicha, se ha formulado una pregunta para conocer a juicio de los ciudadanos cruceños cuál es el principal problema ambiental que tiene la ciudad.
El problema de la basura. A juicio de los encuestados, la basura es el problema mayor que tienen los ciudadanos en un 63%, pero paradójicamente su comportamiento no acompaña este problema. Lo que muestra que si bien identifican su problema, no son parte de la solución. Otras variables problemáticas identificadas en menor proporción la polución, contaminación acústica, escasez y contaminación del agua.
Recomendaciones a la HE. La fundación Canaru, cierra su informe con una propuesta propositiva. Concluye que debemos mejorar nuestra calidad de vida sin poner en peligro la capacidad del planeta para proporcionarnos los recursos naturales, lo que equivale decir que nuestro consumo debe ser responsable y evitar el consumo desmedido como primera acción, y tener cuidado con los productos que se consume y qué hacemos con la basura y los residuos.
Al mismo tiempo recomienda velar por un estilo de vida sostenible es una decisión personal y que puede ser tomada a partir de la toma de conciencia de cómo nuestras acciones pueden impactar de manera positiva o negativa en el planeta.
Soluciones puntuales. Identifica como punto de partida para encar acciones concretas lo siguiente: consumir productos naturales, caminar o utilizar transporte público cuando sea posible, apagar las luces cuando no sean necesarias, reciclar los residuos sólidos y utilizar racionalmente el agua.
Según, expertos en el tema, la ventaja de medir la huella ecológica para entender la apropiación humana está en aprovechar la habilidad para hacer comparaciones. Es posible comparar, por ejemplo, las emisiones producidas al transportar un bien en particular con la energía requerida para el producto sobre la misma escala (hectáreas). Fuente: El Día